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La alfombra es una pieza muy importante para quienes se preocupan por la decoración. Pero eso no es todo, este accesorio también puede aportar mucho más confort a tu hogar.
Teniendo esto en cuenta, hemos preparado este artículo que presenta todos los detalles que debes comprobar antes de comprar una alfombra. Además, también hemos elaborado un ranking con las 10 mejores alfombras de salón disponibles en el mercado.
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Cómo elegir la mejor alfombra para el salón
Antes de comprar una alfombra de salón, es importante prestar atención a detalles como la forma, el color, el tamaño y el material. Además, también es importante que la alfombra sea antideslizante para evitar accidentes. Conoce estos y otros detalles a continuación.
Elige el tamaño de la alfombra según el lugar donde se vaya a colocar
Lo primero que debemos hacer antes de comprar una alfombra es comprobar las dimensiones de la habitación donde se va a colocar. De este modo se podrá determinar si la alfombra ideal debe hacerse a medida o si bastará con un tamaño estándar.
Para que la alfombra haga juego con el resto de la habitación, es importante que sea más larga que el sofá en longitud. Además, se recomienda colocar el accesorio al menos 20 cm por debajo del sofá para delimitar el entorno y evitar accidentes.
En cuanto a la anchura, dependerá del mobiliario presente en el lugar. Lo ideal es que todos los muebles se coloquen encima de la alfombra, así que asegúrate de medir la distancia entre ellos. En general, las alfombras de salón suelen tener entre 100 y 200 cm de largo, y entre 150 y 240 cm de ancho.
Decide entre una alfombra rectangular o redonda
Las alfombras pueden dividirse en rectangulares y redondas, siendo las primeras las más fáciles de combinar. Las alfombras rectangulares son versátiles y pueden utilizarse bajo muebles grandes, como sofás y camas, o para delimitar habitaciones.
Las alfombras redondas suelen dar un poco más de trabajo, pero si se utilizan correctamente, dejan un ambiente moderno y espacioso. Un consejo es colocar este tipo de alfombra en habitaciones más pequeñas para resaltar un mobiliario concreto, como una mesa pequeña con sillas o un sillón, por ejemplo.

Comprueba el material de la alfombra
Las alfombras pueden ser de materiales naturales, sintéticos o mixtos. Los naturales, como el algodón y el sisal, son los más populares, pero también son los que se manchan y destiñen más fácilmente, por lo que requieren más cuidados.
Los de algodón son los más baratos entre los naturales y extremadamente suaves, sin embargo, su durabilidad es menor. En cuanto a los sisales tienen un tacto más áspero y son bastante versátiles, pero se manchan más fácilmente, ¡así que ten cuidado de no derramar líquidos!
En cambio, las alfombras de material sintético, como el poliéster y el polipropileno, son extremadamente resistentes al sol y al agua y no se manchan ni destiñen fácilmente. Son ideales para quienes tienen niños, ya que algunos modelos son antialérgicos, y para las mascotas, gracias a su facilidad de limpieza.
Elige el grosor según el uso
El grosor de una alfombra se determina por la medida entre la base y la punta del pelo. En general, las alfombras pueden dividirse en tres tipos según su grosor: sin pelo, de pelo corto y de pelo alto. En las alfombras sin pelo, el grosor es la medida de la propia trama y puede variar hasta 5 mm.
Las alfombras de pelo corto pueden variar entre 8 y 10 mm, siendo los modelos más fáciles de limpiar. Son adecuadas para habitaciones con mucho movimiento, como los salones, por ejemplo. Los modelos de pelo alto tienen entre 25 y 50 mm de grosor y, como acumulan más suciedad, se recomiendan para entornos más silenciosos.
Cabe mencionar que cuanto más gruesa sea la alfombra, más ruido amortiguará, mejorando la acústica del entorno. Así que si necesitas un modelo para amortiguar los sonidos y los ruidos, ¡asegúrate de comprobar el grosor!
Opta por colores que combinen con el entorno
No solo la forma de la alfombra debe armonizar con el entorno. Es muy importante elegir bien los colores y los estampados para no correr el riesgo de optar por un modelo que no combine con el resto de la decoración.
Si tu objetivo es destacar la alfombra en un ambiente con colores neutros y tonos claros, opta por colores fuertes y vivos de tonos que estén presentes en algún objeto de la decoración. Mientras que para ambientes oscuros, una alfombra de color claro alegrará el lugar, haciendo que el espacio sea más amplio.
Escoge las alfombras antideslizantes para evitar accidentes
Si tienes niños y mascotas, merece la pena invertir en una alfombra antideslizante para evitar resbalones y otros accidentes. Hoy en día, es habitual encontrar en el mercado modelos de esteras con base antideslizante, siendo mucho más prácticas y seguras.
Pero si el modelo deseado no tiene esta base, un consejo es colocarlo encima de una tela antideslizante. Hay varios modelos de tejidos antideslizantes en el mercado, con diferentes colores, tamaños y grosores. Lo ideal es comprar una pantalla del mismo tamaño que la alfombra para mayor seguridad.


